En una década los principales indicadores sanitarios de las mujeres mejoraron de forma ininterrumpida

Fue gracias a una serie de acciones de prevención, detección temprana y seguimiento que permitieron reducir la mortalidad materna y dar cobertura de salud a millones que no tenían acceso al sistema sanitario.

Más de 2,6 millones de adolescentes y más de 3,2 millones de mujeres de 20 a 64 años accedieron a una cobertura de salud; la mortalidad materna se redujo de 4,4 a 3,2 por diez mil nacidos vivos; más de 100.000 mujeres inscriptas en el Programa SUMAR reciben la Asignación Universal por Embarazo (AUE) y cuatro nuevas vacunas gratuitas fueron incorporadas para las mujeres en estos diez años en el marco de un conjunto de políticas integrales que priorizan la inclusión y la ampliación de derechos.

Garantizar el acceso a la salud mediante una atención de calidad, promover prácticas saludables y controles periódicos para reforzar la prevención y la detección temprana de determinadas patologías según las necesidades de cada etapa de la vida de una mujer y capacitar de formar permanente a los equipos médicos y sanitarios, han sido el eje de las acciones implementadas en los últimos diez años desde el Ministerio de Salud de la Nación Argentina.

La cobertura de salud como política de Estado

El Programa SUMAR, considerado un modelo ejemplar de política sanitaria- brinda cobertura de salud a más de 2,6 millones de adolescentes y más de 3,2 millones de mujeres de 20 a 64 años de edad a través de 7.289 centros de salud y hospitales públicos del país, con el propósito de reducir la enfermedad y la mortalidad materna e infantil y promover el acceso a la salud como un derecho de todas y todos.

Mortalidad materna

Entre los principales logros que permitieron alcanzar estas políticas, se destaca en primer lugar un descenso desde 2003 del índice de mortalidad materna que pasó de 4,4 a 3,2 por diez mil nacidos vivos en 2013, la tasa más baja de la historia, en un contexto de una mayor atención regionalizada.

Más vacunas para las mujeres en Argentina

En esta década Argentina incorporó seis vacunas gratuitas y obligatorias –de las 19 que en el transcurso de este año contemplará el Calendario Nacional de Vacunación–, orientadas específicamente para la prevención y protección de la salud de las mujeres en cada etapa de la vida. Argentina se convirtió en 2011 en el primer país de Latinoamérica que cuenta con la vacuna triple bacteriana acelular, que se aplica a partir de las vigésima semana de embarazo y protege contra tres enfermedades: la difteria, el tétanos y la tos convulsa.

La prevención y detección temprana del cáncer

En el marco de la sinergia alcanzada entre los diversos programas y organismos dependientes de la cartera sanitaria nacional figura la vacuna VPH (Virus del Papiloma Humano) que debe aplicarse a las niñas de 11 años pues las protege contra los dos tipos de VPH de alto riesgo, responsables de casi el 80 por ciento de los casos de cáncer de cuello uterino. Esta vacuna requiere dos dosis con un intervalo de seis meses.

Los controles periódicos constituyen un recurso esencial para reducir riesgos y prevenir cánceres de mayor incidencia y mortalidad entre las mujeres en Argentina, donde cada año se registran 115.000 nuevos cáncer, de los cuales 60.000 afectan a mujeres.

Descenso de la transmisión vertical de VIH

Entre 2009 y 2013 se produjeron 2.200 diagnósticos de VIH por año en mujeres (de un total de 6.200), es decir una tendencia descendente de esa tasa. En cuanto a la transmisión madre-hijo, ésta se ha reducido sostenidamente pasando de 329 niños infectados en 1995 a menos de 100 en 2013.

Leyes para la mejorar la salud

Tres leyes completan el conjunto de políticas sanitarias públicas impulsadas en esta década: la Ley Nacional de Derechos de Padres e Hijos durante el Proceso de Nacimiento conocida como Ley de Parto Humanizado (Nº 25.929); la Ley de Lactancia Materna, Promoción y Concientización Pública (Nº 26.873) y la Ley de Reproducción Médicamente Asistida (Nº 26.862).

La primera reconoce a toda mujer una serie de derechos que deben ser respetados en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto.

La segunda significa el mejor principio para una vida saludable pues reduce la posibilidad de que los niños contraigan muchas de las enfermedades más comunes. Además, esta legislación respalda a las madres trabajadoras durante el periodo de lactancia pues establece la creación de «espacios amigos de la lactancia» en los lugares de trabajo.

La tercera ley mencionada establece el derecho de todas las personas mayores de edad, sin discriminación o exclusión según su orientación sexual o estado civil, a acceder a esta prestación de fertilización a cargo del sistema público de salud y de las obras sociales.

Prevenir la transmisión de Chagas de madre a hijo

La importancia de la transmisión vertical del Chagas durante la gestación, impulsó la aplicación de un test gratuito, un sencillo análisis de sangre a las embarazadas para detectar esa enfermedad. Un diagnóstico de infección chagásica en la madre, permite iniciar rápidamente un tratamiento en el bebé al nacer, lo cual conlleva una alta eficacia curativa.

Según el Programa Nacional de Chagas de la cartera sanitaria nacional, en diez años, el porcentaje de mujeres embarazadas infectadas con el parásito Tripanosoma cruzi, se redujeron de 5,49% a 2,99.

Fuente: Ministerio de Salud


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