Cirugía de reasignación de sexo: “Los resultados estéticos y funcionales son muy buenos”

Dr. Andrés Abdo, Jefe de Residentes del Servicio de Urología del Hospital Centenario de Rosario habla sobre las cirugías que se vienen realizando desde 2014 en Rosario, con la dirección de Daniel Lizzi.

En el marco de los tiempos que corren donde nuevas identidades son reconocidas y donde el plexo de derechos se ha abierto posibilitando a las personas del mismo sexo contraer matrimonio (con todos los derechos que conlleva) y donde una ley de identidad de género (en Argentina) permite a las personas identificarse en sus documentos de la forma en que se autoperciben, la medicina también hace su recorrido.

Dr. Andrés Abdo, Jefe de Residentes del Servicio de Urología del Hospital Centenario de Rosario.

Actualmente existen técnicas novedosas que, por ejemplo, habilitan a personas que nacieron con genitales masculinos, pero que se autoperciben como mujeres, puedan generar cambios en sus cuerpo que antes eran impensados como, a través de una cirugía, tener una vagina con características funcionales y estéticamente estéticas normales. Incluso que las habilita al placer.

Desde 2014 se realizan en el Hospital Centenario de Rosario cirugías de reasignación de sexo con la dirección del Dr. Daniel Lizzi y en las que también ha participa el Dr. Andrés Abdo, Jefe de Residentes del Servicio de Urología del Hospital. 

Abdo explica que se ve a las pacientes con una mirada integral. “Generalmente vienen con un tratamiento hormonal ya avanzado que se lo dio su urólogo y vienen con la decisión tomada de realizar la cirugía e ingresan a una lista de espera”. 

La cirugía requiere de mucho entrenamiento “la primera parte – agrega el Dr. Abdo – consiste en la extirpación genital masculina, los testículos y el pene y después comienza la parte reconstructiva. Una de las finalidades es que los resultados sean funcionales, que la neovagina que se hace la pueda utilizar la paciente y que tenga sensibilidad es muy importante. Se logra, con un fragmento del glande, un neoclitoris con sensibilidad, otra cuestión de importancia es que la paciente pueda orinar normalmente. Además hay que lograr un buen canal vaginal, que no está compuesto por mucosa como en una persona que nació con genitales femeninos, ese canal se construye con piel escrotal (de las bolsas testiculares) y piel del mismo periné y plásticamente se hacen los labios mayores, y los labios menores. Los resultados estéticos y funcionales son muy buenos”.

El posoperatorio es muy importante es esta cirugía “es largo y hay que tener mucho cuidado, sobre todo respecto de la higiene local, hay que tener precauciones para que no haya infecciones. Generalmente después de la secuencia de dilataciones, que se hace después de la operación, a los tres meses ya está cicatrizado el periné y la paciente ya puede empezar a tener relaciones sexuales por la neovagina. Respecto del placer, que es subjetivo, las pacientes dicen que tienen muy buena sensibilidad, no tanto en el canal vaginal, sino en el neoclítoris. Hay pacientes que hasta llegan al orgasmo.” 

Desde 2014 en el Hospital Provincial del Centenario ya se llevan operadas 35 pacientes. “El impacto en las pacientes es muy positivo, les cambia hasta el estado de ánimo”.


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